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¿Te da vergüenza enseñar tu Yoga?

¿Te da vergüenza enseñar tu Yoga?
Llega el gran día del yoga. Por si los otros 364 no lo fueran. Empiezan los preparativos para mostrar lo poco que del Yoga se puede mostrar. Postura de meditación, Asanas, algo de psico-filosofía Yoguica. Incluso podemos hacernos una foto familiar...
Lo comento en clase y... ¡ahh noo.., yo no me atrevo! ¡Qué vergüenza!
Incluso me miro dentro y confieso que algo e vergüenza me da, y me empiezo a cuestionar. ¿Qué es esto?
Cierto que es bueno ser discreto, ¿pero cuánto? Entiendo que con lo justo vale ¿no? La discreción y la difusión parece que requieren un espacio para el entendimiento. ¿y si no es discreción, qué será? ¿Presunción? Vaya, parece que eso no suena nada Yóguico. ¿o sí? Vaya lio.
Veo que las gentes se expresan libremente con sus cosas favoritas. Unos con la politica y otros con el futbol. Ahí que van con sus camisetas la mar de contentos. ¡Qué envidia! Otros con sus cosas religiosas, bodas, bautizos y procesiones que pasean por las calles con sus atuendos a doc. ¡qué envidia! Luego están los deportistas, bien Decatlonados y atléticos, incluso compitiendo para ver quién es más mejor en lo suyo. Como ¡molan! Y así un largo Etc. Practicantes de lo suyo que se enseñan sin que tengan nada de qué avergonzarse.
Joo. ¿Soy el único raro que se corta al ponerse a meditar en un sitio concurrido? Me puedo poner a hacer el vago con el móvil en un parque, pero no a meditar. Podemos ponernos tibios en un botellón o a copazos en una plaza concurrida, ¿pero a meditar? ¿quién se atreve a ponerse en esa plaza a meditar? ¿por qué tengo que enfrentarme a mi pudor para mostrar algo tan beneficioso para mí y por extensión para todos? Sé que es más práctico a solas o en recogimiento, ¿pero es solo por eso?
 
Supongo que son muchas las respuestas a mis pudores. Supongo que cuesta dejarse relacionar con las cosas raras que se saben de grupos raros que nada tenían que ver con el Yoga, pero que lo parece. Supongo que cuesta dejarse comparar con la pose perfecta de la chica perfecta y sonriendo, en una super-imposible pose "Yoguica". A donde voy yo con estos michelines. Por no hablar de mi lumbalgia. Supongo que cuesta dejarse comparar con algunos movimientos que se presentan sin complejos con una espirituosidad esponjosa que planea alrededor del Yoga amenazándolo como un ave rapaz. Supongo que... terminando por terminar con los supongos... cuesta dejarse comparar con los "santos renunciantes Hindúes", sí, los que van pintados de cenizas, que apenas comen y presentan una idea complicada de lo que debiera ser un buen Yogui.
 
Con todo este panorama, ¿Dónde voy yo a enseñar qué? Si ya tengo unos años, no estoy lo que se dice delgado, y mi flexibilidad es negociable. Vamos que no me parezco ni al Shadú ni a la chica 10.
 
Por lo menos, eso de estar sentado se me da bien, algo es algo. Como nadie se entera de lo que pasa dentro de mí, hasta puedo parecer en Shamadi. ¿Y si me pinto de cenizas? ¿Así ganaría algo? Pero desnudo... en fin.
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La cosa es que llega el día 21 de junio y me toca dar la cara. Si, dar la cara para todos aquellos que merecen conocer el Yoga y sus efectos secundarios. Todavía agradezco el día y la persona que me sugirio que probara el Yoga.
 
Mi cabeza dice que no tengo nada de qué avergonzarme y mis emociones me dicen que voy a hacer el ridículo. ¿a ver quién gana la partida? Si consigo salir del armario ya te enterarás por facebook 🙂
 
Me despido Yóguicamente... Om Santi
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