Blogario

Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

La Enseñanza (25 aniversario)

La Enseñanza (25 aniversario)

Si tuviéramos que dar forma a un proyecto y habláramos de un plazo de 25 años exclamaríamos un “largo me lo fiáis”, pero, en este caso, y una vez cubierto este tiempo, sólo nos queda reconocer que ha sido breve, casi un suspiro y en ese tiempo el Ashram se ha consolidado, el Maestro ha dado y da fe de lo que convierte en incuestionable el valor de sus enseñanzas. Han pasado muchos años, muchas personas, muchas cosas, pero su presencia y su enseñanza continúan imperturbables y se van disipando nuestras dudas sobre sus cimientos, sobre “aquello” en lo que está anclado. Ha resistido los embates de todo el bombardeo de técnicas novedosas, milagrosas; ha resistido nuestras impertinencias, nuestras “crecederas” y sobre todo la vanidad que hemos ido desarrollando según nos íbamos haciendo conscientes de que esas enseñanzas que él nos entregaba, producían reacciones que nos han impulsado a crecer y a convertirnos en “maestrillos” tremendamente realizados y a las que él ha respondido desde su comprensión, desde su tremenda soledad y sobre todo desde su silencio, que gracias a él se va convirtiendo en nuestro. Recuerdo una entrevista realizada a Madhava en la que a la pregunta sobre su opinión de cómo veía la transmisión de la enseñanza, respondía que cada uno de los receptores de su mensaje (del que nosotros tenemos el privilegio de recibir directamente), nosotros se lo contamos a otros, estos otros a su vez a otros, estos a su vez…, y un tiempo después no se sabe muy bien qué es lo que queda de la idea original. Haciendo gala de ser uno de estos eslabones transmisor-deformador quiero traducir a nuestros días, en lenguaje matemático actual, la síntesis de esta enseñanza inmemorial y la Ciencia del Yoga se resume en: I+T+X = YOGA. “I” de INSPIRACIÓN, teniendo en cuenta que es una variable. “T” de TRANSPIRACIÓN, tendiendo en cuenta que es otra variable. “X” de X, aspecto a desvelar, teniendo en cuenta que es invariable, permanente y por ende, demoledor. “I” DE INSPIRACIÓN. Teniendo en cuenta que es una variable. ( esto que te cuento se mueve ). Entre sus varias acepciones, el Diccionario define a la Inspiración como “un estado en que se halla el alma sometida a la influencia de una fuerza sobrenatural”. Son muchas las “inspiraciones” y todas producen un cierto vislumbre de “aquello” que puede ser alcanzado, pero nuestra capacidad de discriminación no siempre nos permite distinguir entre una inspiración, como algo certero, veraz, y un estímulo coreado por nuestros deseos o simplemente lo que queremos oir. El Maestro nos muestra la puerta y lo que acontece después y lo hace con la “Ciencia del Sendero” que traza el mapa del Camino a recorrer: los cauces, desvíos, rotondas, puertos y puertas ¿atajos?, fuentes, restaurantes, campings, cines,…de todo y mejor que la Guía Michelin., y dice más, parafraseando a otro Maestro “Busca el Reino de los Cielos y su Gloria y lo demás se os dará por añadidura” y nos sitúa en la Cueva de Aladino con innumerables objetos del deseo a ambos lados del Camino y nos sigue diciendo: sigue hasta el final, sigue hasta la lámpara. Este Sendero del que él da Fe, comienza con el Cuerpo Físico, continúa con otros cuerpos, todos ellos con la necesidad de ser conocidos, reconocidos e integrados, desde el más material y tosco hasta el más elevado en situación vibratoria y como un eco de fondo, te repite “Yo soy eso que ve, no te detengas”,”Yo soy eso que ve, ¡no te enredes!, continúa, tu tienes el justo poder. Eso es a todas luces impresionante al principio, como todo lo novedoso y nos dota de una visión que no por vista se puede pasar página, y descubrimos que hacernos conscientes del tumulto que hay en el gallinero de los cuerpos inferiores resulta agotador porque mira que se ponen pesaditos...... Pero de qué serviría decirnos que algo puede ser conocido, equilibrado, realizado (convertirnos en eso), si no nos dicen cómo. En ese punto el Maestro nos dice, procurando ser oido en medio de nuestro propio tumulto “Estas son las herramientas, USALAS”. “T” DE TRANSPIRACIÓN. Teniendo en cuenta que es otra variable.( esto que te cuento se usa ).El pack de las herramientas viene en un paquete con el cartel de “Ciencia de la Meditación” y el Maestro te lo entrega también dando Fe de su utilidad, es más, no encontraras nada que no tendrás que utilizar en algún momento. Abres la caja y te encuentras con las asanas, las respiraciones y los pranayamas, las técnicas de limpieza (kriyas), la concentración y la Meditación,…todo ello aplicado en su debido momento, con la debida constancia, nos prepara y acerca a la experiencia que da sentido a la Ciencia del Yoga que es la Unión consciente con la esencia de uno mismo. La Transpiración como símbolo de la Ciencia de la Meditación se justifica en la medida en que el desarrollo de la destreza en la aplicación de cualquiera de las técnicas es una labor de ¿años? ¿cuántos? Pues simplemente todos, para toda una vida. El trabajo en el equilibrio y purificación de la personalidad para que la experiencia del Yoga se produzca se asemeja a quien hace un castillo de arena en la playa, es posible que la siguiente marea, al subir, deshaga tu trabajo, tu castillo. De la misma manera cada vez que logras el equilibrio y construyes la Paz interior te acercas a una experiencia que aunque breve, día a día, pasito a pasito, capa a capa, va produciendo la madurez y el acercamiento a lo Espiritual: IN-OUT, IN-OUT, DENTRO-FUERA, DENTRO-FUERA, los vehículos de la Personalidad se calman, los conflictos se diluyen o pierden importancia, la discriminación (VIVEKA), el desapasionamiento (VAYRAGIA), La convergencia (ABHYASA)van afirmándose y consolidándose, nos estamos acercando al Ser. “X” DE X. Teniendo en cuenta que es invariable, permanente y por ende demoledor. Lo que tiene de curioso cualquier revelación (momento en el que el velo, lo que nos impide ver, se corre) es que lo que percibimos en ese instante es algo tremendamente razonable, que es posible que nos resulte familiar y conocido y como se dice en mi pueblo “después de visto todo el mundo es listo”. Así como las variables anteriores varían,valga la redundancia, en función de la veracidad y síntesis del conocimiento recibido como factor que concentra o dispersa el objeto de la búsqueda, en función de otra variable, de la intensidad y honestidad en la práctica de las técnicas y herramientas recibidas, el tercero de los factores supone todo un contrasentido en la medida en que crecer y postrarse resultan ciertamente enfrentados y por eso el tercer factor es invariable, permanente y por ende demoledor y no es otra cosa que desarrollar la capacidad de Servicio, de rendición hacia la VIDA, en nuestro lenguaje es la “Rendición al Ishwara”. La capacidad de Servicio y la Rendición a la VIDA tiene como medio para ser alcanzado un proceso de lavado-aclarado-centrifugado de nuestra propia personalidad. No existe sistema filosófico, ni artimaña psicológica, ni curso acelerado, ni…. Que ponga contra las cuerdas a nuestro propio Ego, más que la propia vida. Cuando hablamos del proceso discriminador ( Neti-neti, esto no, esto no) podemos situar dos posiciones bien diferenciadas. Existe la discriminación de la mente basada en el proceso análisis-comparación-conclusión y esta , puede estar amañada y contaminada por nuestros propios deseos. !!QUIERO LA REALIZACION A MI MEDIDA!! Como quien va al sastre..... Para que este recorrer el Sendero no acabe en la personalidad y podamos llegar más allá, la Vida ha dispuesto tres tipos de motores con su fecha de caducidad o con su vida contabilizada en horas de funcionamiento. Primer motor : El Deseo. Motor de combustión intenso, muy aparente y que produce la impresión de viajar rápido-ísimo, y que nos tiene que ir separando de la tierra y de su fuerza de gravedad. Segundo motor :El Anhelo. Una vez en el espacio exterior y “vencida” la resistencia de la materia se desprenden los depósitos de combustible, los motores primarios y demás parafernalia accesoria se despliegan los paneles “SOLARES”. La impresión para el piloto es de un parón en el sentido más propio de la palabra, parón vital, es el momento de devolver lo prestado, lo que no es propio, pensábamos y contábamos cosas que aunque nos aportaban una gran claridad y elocuencia no eran nuestras. Aquí revisamos lo propio, lo que hemos realizado nosotros. Se puede reconocer un cierto contacto con la VERDAD y; a la luz de ésta quedan muy pocas cosas de las que podamos estar seguros. Es el momento de la Fe inquebrantable, es el momento del Discernimiento Atmico, en una palabra, está llegando la tan cacareada hora de la VERDAD. Ese descenso brutal de las expectativas a la Realidad destila gradualmente pequeñas gotas de humildad y el eco de la Enseñanza del Maestro continua recordándote “Yo soy Eso que Ve, no te detengas”, “Yo soy Eso que Ve, no decaigas, continúa, Tu eres el Justo Poder”. Esto puede ser largo, como los cuarenta años del desierto, oscuro, como la negra noche del Alma de los místicos y tan aburrido como toda la resistencia de la que es capaz nuestro Ego en la medida en la que le vamos haciendo menos caso y todo esto nos lleva irremisiblemente al tercer motor. Tercer motor: La Voluntad. No es otra cosa que el despliegue del SER, La VIDA y reconoces entonces que: “ Vamos hacia la Luz por Tu llamada. Venimos de la oscuridad impulsado a ello por el Alma de todos. Surgimos de la tierra y nos sumergimos en el Océano de Luz. Venimos juntos, avanzamos juntos, guiados y conducidos por el Alma, Servimos y por Ti que eres el Maestro sabemos. El Maestro Externo y el Maestro Interno son Uno. Ese Uno somos nosotros,El Uno es Todo, Mi Alma, tu Alma, el Maestro y el Alma de todos. Om Shanti.

La difícil tarea de vaciar la agenda
Juan Gérvas, medicina de consum (Verdades como Puñ...