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Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

Cliente, alumno, discípulo

Cliente, alumno, discípulo

 Cliente, alumno, discípulo

Siendo como es el lema del Congreso “ las escuelas  Sanatana Dharma: el servicio como autorrealización “, he querido enfocar este lema desde una perspectiva que reconozco como propia y sin ánimo de hacer una autobiografia, no por ausencia de ego, sino más bien por ser este un proceso o recorrido en el que no hay nada  de original o propio y en el que exceptuando la experiencia personal, el resto se repite.

El tiempo actual o Kali Yuga está marcado por la confusión en cuanto a las vías de acercamiento al Ser, existe de todo, para todos los gustos, pero únicamente descubrir el “hilo” que partiendo desde el corazón nos lleve de nuevo de regreso a “casa”, a la casa del Padre, a la casa del Maestro Uno, a nuestra casa, repito, únicamente descubrir este “hilo”, nos vuelve a conectar con la  labor comenzada tiempo atrás. Hay muchos que siguen insistiendo en que todos los caminos conducen a Roma, pero...

Camino con mayúscula solo hay uno, Guru Kala.

         Desconozco la existencia de esta tradición en Occidente en otras épocas anteriores, lo que me resulta innegable es la necesidad de seguir un rastro; con la cantidad de estímulos que existen en la vida, solo la instrucción directa “ el rastro”, nos puede dar las pautas para caminar a Roma.

         Mi ponencia trata de eso, de cómo llegamos a la instrucción directa

         La primera parte de esta trinidad es el cliente, y el cliente siempre tiene razón, hablar de cliente es hablar de empresario. Los clientes llegan buscando todo tipo de productos: salud, tranquilidad, elasticidad, etc, etc hasta el infinito. Y la responsabilidad del empresario es satisfacer esas demandas y también mantener contento y entretenido al cliente para que no se vaya. Es necesario un estudio de mercado, de marketing, para mantener la clientela que es lo que le mantiene a uno. Hay clientes amables, exigentes, pelmas, etc, y también hasta el infinito, vamos que las infinitas posibilidades no tienen fin y uno puede acabar haciendo de todo, es la Ley del mercado.

         Entre los clientes llegan algunos  que son capaces de renunciar a sus exigencias porque descubren que el empresario no es solo entretenedor sino que además tiene algo que enseñar. En estos surge el interés, la curiosidad, no tanto por lo que buscaban, sino por lo que van encontrando, aquí el cliente empieza a mostrar “disposición a ser enseñado” y se convierte en alumno y el empresario en profesor.

         El alumno aprende, bebe con avidez, descubre que no quiere aprender de todo-todo, el profe habla del sí-mismo y el alumno quiere aprender de sí-mismo, comienza primero a conocer y después a reconocer el sí-mismo físico, el sí-mismo emocional, el sí-mismo mental. Tanto sí-mismo va reforzando su mismidad hasta límites que pueden resultar sorprendentes, en cuanto a desarrollo, a crecimiento. Es posible que para este momento haya encontrado signos que le resultan extrañamente familiares y no todos respondemos de la misma manera a esa extraña familiaridad. A algunos no les resulta compatible la simismidad tan desarrollada con la extraña familiaridad y desconfían con lo cual desaparecen, a veces aparecen, a veces desaparecen, son los “Guadiana”.

         A los que la extraña familiaridad les atrae irremisiblemente, con ecos lejanos pero próximos, el software comienza a activar el hardware, o sea lo adquirido despierta lo innato y aquí comienza el triple proceso vírico del discipulado, comienza a emerger el discípulo, y digo triple proceso vírico porque son tres virus que tienen como todo proceso su incubación, desarrollo.

         Primer virus.

El alumno discípulo “Dolly”, o sea un clon, un secante, que pretende transformar su estar (su ser es imposible) y parecerse a su profe-maestro ( que es el que sabe). En este punto todo lo que ocurre tiene su explicación pertinente ( sobre todo lo que les ocurre a los demás), “esto es por esto” , “eso es por eso”, “aquello por aquello”, “es lo que me toca vivir”, “es que no haces lo que tienes que hacer”, “ me estoy trabajando el desapego”, ¡ostras! ¡Leyes! la de causa-efecto, la del karma, dharma, jodé que bien, es lo que había buscado siempre, el saber, ¡más leyes, la de semejanza, la de economía, realmente es fabuloso haber encontrado por fin explicación a todo. Y vamos como pavos reales, y nos permitimos decir a los demás lo que hacen bien, lo que hacen mal, es embriagador sentirse el centro del Universo, por encima del bien y del mal, no ser afectado por casi nada.

         Entretanto, nuestro profe-maestro va sufriendo un proceso de arrugamiento ante el alumbramiento (que no iluminación) de semejante lumbreras. Pero tranquilos, confiemos en la Vida, tiene la simple cualidad de poner a cada uno en su sitio porque dispone del Tiempo, que es la “piedra de toque”, la prueba del nueve y del algodón juntas, y algunas mas que yo personalmente desconozco.

         Saliendo más o menos bien parado del primer virus (que siempre deja secuelas y vicios) y tras un tiempo (a veces ninguno) decrecen los síntomas de Dolly y empieza a aparecer en el horizonte el segundo de los virus, este casi siempre es signo de haber empezado a pensar y a cuestionar (normalmente coincide con el comienzo de la práctica de la meditación) y lo hacemos con tanto ahínco (pensar y cuestionar claro) que nos incapacita para otras labores más productivas. Nuestra mirada gana en profundidad y también nuestro discurso, pero no podemos hacer nada más, aunque queramos.

         Segundo virus.

Mal llamado el de las vacas locas, por que cuando estas enferman es por exceso de Amor, una vaca loca es una vaca enamorada, me abstendré del comentario.

Nosotros utilizaremos el término técnico Encefalitis Espongiforme Bovina, Encefalitis porque el encéfalo del alumno-discípulo produce una Itis, inflamación debido al exceso de conocimiento y espongiforme porque absorbe y absorbe tanto conocimiento  que ya no sabe que hacer con el. El devaneo mental, el seseo (de sesos), los tres pies al gato, las camisas de once varas, parece claramente una regresión a la etapa infantil del ¿ y porqué?.

         Detrás de tanta pregunta que no tiene respuesta satisfactoria, detrás de tanto cuestionamiento hay una “necesidad existencial”, necesitamos la Verdad. Aparece la Duda con mayúsculas, no vemos claro, no dejamos títere con cabeza, todo empieza a pasar por un tamiz excesivamente fino como para que pase cualquier cosa y elaboramos teorías como la del QSPO para que nos salgan las cuentas. ¡ Ah! Que no sabéis que es el QSPO. Os lo cuento. No está desarrollada del todo pero la idea genial parte de un genio (gracias Madhava). El desarrollo es propiedad privada, tiene reserva de dominio, copyright, pero os haré un adelanto.

         En contabilidad existe el CARRETE que es CRT, ¿ sabéis lo que es? Pues Capital, Rédito y Tiempo.

         En el Yoga existe el QSPO

Querer, Saber, Poder y Osar, eso es QSPO y con estos elementos elaboramos una teoria para que al final también nos salgan las cuentas.

QUERER =   Osar + Poder  = Deseo, Anhelo, Voluntad

                          Saber

SABER   =    ( Querer+ Osar) -- % Poder = Conocimiento= Tiempo

PODER   =    ( Osar+Querer) +,-- Saber = Luz = Conciencia

OSAR    =      ¿ Saber?+Poder.....Querer = Humildad = Servicio

Como bien podéis apreciar este segundo virus hace insostenibles las teorias con las que pretendemos rizar el rizo de la inconsistencia y cada vez queda menos de todo. Este estado produce angustia, de la duda ya ni hablamos, empieza a resquebrajarse el escenario y aparece el tercer virus, este es casi mortal, por lo menos para el tamagotxi, para la personalidad.

Tercer virus.

La fiebre aftosa, aftosa no sé que es, pero la fiebre produce calor, el calor es característico del desierto, y en el desierto no crece nada, no hay nada, estás aparentemente solo, aquí podríamos preguntar por nuestra grandilocuencia, por nuestra mente preclara, por nuestro corazón infatigable, ¿ Missing?, pero donde no hay nada hay algo, mejor dicho hay alguien que dice que no hay nada, estás TU, y donde estás tu, esta el hilo que conecta tu corazón con el de tu Maestro y al mirar hacia atrás ves que unos hilos salen de ti y te conectan con los que siguen tu rastro, que no es tuyo, que es suyo,  de Madhava , y asi hasta el Uno. Esto es Guru Kala. Es la instrucción directa, es el Camino, es Roma.

Ding dong
La difícil tarea de vaciar la agenda