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Entendemos la comunicación, como el encuentro en lo común

Attitude (la Actitud)

Attitude (la Actitud)

Attitude (la Actitud)

Seguimos a vueltas con el tema de la actitud porque no se puede descuidar, tan importante es crecer como el hecho de no hacerlo de cualquier manera, encontrar y tener en cuenta los límites, en el caso de que existan, le da sentido, estructura y continuidad a las relaciones y a la vida.

La palabra actitud parece relacionada con “el acto”, con la disposición a un determinado acto, quizá para los griegos tenga alguna relación como la que hay entre la potencia y su posible consecuencia que es el acto, con lo que parece que no es posible acto sin actitud previa.

Puede ser sinónima de: disposición, forma, talante, conducta, proceder, manera, etc, y también con...

significados varios: modo, intención, porte, ademán. Parece que la actitud es incluso anterior a la acción, incluso al pensamiento y muchas de las veces invalida, tergiversa o hace innecesaria la comunicación verbal, se puede encontrar en la postura corporal, en la respiración y en todos los modos, formas y maneras, constituyendo un universo con leyes propias y por lo tanto vía de expresión. Vestida con el ajuar disponible en el armario de las emociones es de hecho nuestro yo más básico. Es a veces esta actitud vía de expresión del subconsciente y otras sin embargo escaparate maquillado de nuestras amañadas intenciones. Es de hecho la actitud un elemento que no puede ser transferido entre las personas así como lo son otras cosas, entre ellas el conocimiento, el dinero, el afecto, etc. Además parece que no puede ser negada, si maquillada, a veces ignorada.

Dentro de la filosofía del yoga se hace referencia a la actitud como soporte fundamental de la acción, y se habla de la “pureza de intención”, premisa indispensable de la “acción justa”, sin la cual los actos se tornan egoístas y de resultados amargos, pero es bien sabido por todos que no basta conocer esta relación causa-efecto para elegir bien.

Podemos situar a la actitud como la ventana mas directa para conocer que detrás de las explicaciones que nos damos, se encuentra una pequeña realidad, que pocas veces es explicitada, que es disfrazada de otras cosas, suavizada, adaptada, quizá el origen nos resulte demasiado burdo para ser demostrado sin ambages y podemos decir lo que nos de la gana que lo que se verá con toda claridad es otra cosa.

La relación entre actitud y consciencia es intima y personal, las buenas intenciones siempre dejan translucir las verdaderas y es posible que el alcance de muchas cosas que decimos, muchas justificaciones que nos demos, solo oculten a medias algo mucho más primario pero que está solo oculto (a medias) en el discurso, en las intenciones, en cada gesto, movimiento de cejas, etc, y que detrás de todo permanezca la verdad.

Si aspiras a la Verdad tendrás que conocer tus mentiras, si te incomodan tus mentiras deja de maquillarlas, déjanos conocerte tal y como eres que nos harás un favor, nos mostrarás el camino para Ser.

No se porque meditar todos los días para alcanzar el Ser tiene que traducirse en la práctica en el hecho de pretender ser “otro”, o porque equiparamos el avance espiritual con determinados logros incluso materiales, es posible que detrás de las aspiraciones pretendidamente espirituales hallemos otras razones no menos importantes, vitales, no satisfechas, pero que distan bastante de estar cubiertas o completadas, resulta demasiado conductista y reduccionista asociar el éxito a alcanzar metas, pero realmente ¿a que hemos venido?, a triunfar, a estar sanos, a ser los mejor peinados de nuestro portal, a ser simpáticos, a tener la explicación justa y sabia en cada momento, entre todas estas ocupaciones no se si nos va a quedar tiempo para vivir, para experimentar, para tomar conciencia(en primer lugar )de la primera persona del singular y sobre todo para dudar y tomar las decisiones asumiendo las consecuencias.

Una vez que tengamos al “lorito” bien entrenado nos podremos echar a dormir el sueño de los justos, con una sonrisa de satisfacción, de bondad, dice un proverbio budista “Cuando llegues a la cima de la montaña sigue subiendo”, aquí se dice “no te duermas en los laureles”, en cualquiera de los casos se habla de Samya Yoga ( Vigilancia trascendental).

La actitud podría ser reconocida como el vehículo de conexión con el Cuerpo Causal que en palabras de Hari, es algo “que necesita ser completado”, por lo tanto y por incompleto, sus necesidades en cuanto a reunir experiencias vitales esenciales, cada tendencia, cada querencia, cada aspecto o situación de la vida que despierta nuestra curiosidad o nuestro interés podría tener como origen este aspecto innato y por lo tanto la oportunidad de experimentarlo y completarlo.

Otras escuelas hablan de la liberación del Sámsara como la disolución en el seno del absoluto, en nuestra escuela se habla de Brama Samipya que es el acercamiento infinito a la Divinidad, que no está en el Tibet, ni en los Andes, tampoco tiene que ver con el hábito ( ese que no hace al monje), ni con los colores con los que vistas, ni con lo que comas o no comas, ni ni ni........

Está donde tu estás, en el corazón etérico de todos los Seres. Nuestro acercamiento a esa Realidad es nuestro triunfo.

Un inmenso abrazo de mi Ser a tu Ser.

Brihaspaty.

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La enseñanza no existe